Lo mejor del 2016, por Migue Fernández

Un listado con las 10 películas del 2016 que más disfruté, estrenadas en Argentina y en cualquier lugar.

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Se acerca el final del año y como siempre es tiempo de hacer balance de lo que pasó. Por eso, cada uno de los que hacemos CINESCONDITE vamos a elegir las mejores películas del 2016.

En mi caso, mi lista va referida a los estrenos de Estados Unidos. No voy a limitar mis elecciones a los caprichos de la distribución local. Por ese motivo no incluyo películas que realmente me gustaron como The Hateful Eight, Room o Creed –ninguna de las que pasaron por los Premios Oscar tampoco-, así como tampoco incluiría lanzamientos del 2014 que llegan dos años más tarde a nuestra cartelera local. Sí hay varios films que ni siquiera rozaron nuestros cines, lo cual es una verdadera lástima porque nos perdimos la oportunidad de disfrutar de enormes producciones que merecían verse en pantalla grande. Y hay algunas que me quedaron por ver, como Arrival, que bastante cubierta está en los listados de los chicos del sitio.

Sin ningún orden, estas son las películas que más disfruté en el año:

The Nice Guys

The Nice Guys

Después de Iron Man 3, el guionista y director Shane Black decidió volver a un terreno en el que es un experto. Con Lethal Weapon, The Last Boy Scout y Kiss Kiss, Bang Bang a su nombre, se lo puede considerar uno de los padres de la buddy cop movie actual y no hay mejor ejemplo de su manejo del subgénero que su último film. Hilarante y enroscada –en ocasiones más de la cuenta-, presenta una notable dupla con Russell Crowe y un genial Ryan Gosling, con una historia que remite a L.A. Confidential si esta fuera una comedia.

Popstar

Popstar: Never Stop Never Stopping

La gran comedia del 2016 es una que lamentablemente no pasó por los cines argentinos. No hubiera hecho gran diferencia, dado que en su país de origen fue un rotundo fracaso de taquilla. El trío de The Lonely Island que componen Andy Samberg, Akiva Schaeffer y Jorma Taccone sorprendió con un film que tiene destino de culto. Kilómetros por arriba de otras apuestas de ellos como Hot Rod, MacGruber o The Watch, es una película que hace todo bien. Un mockumentary excelente que no palidece al compararlo con el clásico This is Spinal Tap, con una mirada honesta e incisiva al mundo de la música actual con la que más de un artista debe haberse sentido identificado. El humor es de lo más aceitado que el grupo ha ofrecido y mención aparte merecen las canciones, cada una mejor que la otra. De solo escribir estas líneas me dan ganas de volver a verla.

Hell or High Water

Hell or High Water

La sorpresa indie de los cines norteamericanos es otra película que no llegó a los de Argentina. Sin hacer declaraciones obvias, probablemente sea uno de los films que mejor explique el triunfo de Donald Trump en las últimas elecciones. Uno que captura el clima de las zonas rurales alejadas de las grandes capitales, donde lo único que funciona es un banco. En ese marco se da la historia de los hermanos Tanner y Toby Howard, con grandes interpretaciones de Ben Foster y Chris Pine, quienes deciden asaltar todas las sucursales del banco que quiere quedarse con sus tierras. Otro que se luce es Jeff Bridges como el ranger de Texas a punto de jubilarse que los persigue sin descanso, en una sólida actuación que fácilmente podría haber caído en repetir lo hecho en True Grit –como ha hecho en R.I.P.D. o Seventh Son-. El escocés David Mackenzie volvió a aventurarse en Estados Unidos después de la espantosa Spread (2009) y lo hace recién después de haber obtenido una de las satisfacciones más grandes de su carrera con Starred Up. Y ni hablar de lo que significa esto para Taylor Sheridan, que pasó de ser un actor de poco vuelo y bien secundario (era el sheriff de Sons of Anarchy) a uno de los escritores más solicitados del momento, gracias a esta y a Sicario. Lo tiene merecido, porque el guión de Hell or High Water –alguna vez llamada Comancheria– es uno que brilla y que en las manos correctas se transformó en uno de los mejores westerns modernos.

Sing Street

Sing Street

Se esperaba que Begin Again marcara la vuelta de John Carney tras la recordada Once, aunque ese regreso demoró algo más de tiempo. Lo hace con un musical hermoso, cargado de optimismo y mucha música de la buena. Con un espíritu que conecta con la perfecta School of Rock, se ambienta en Irlanda en 1985, en un pueblo sin demasiado futuro. Hay problemas serios en casa y una escuela nueva que rechaza al joven Conor (Ferdia Walsh-Peelo), quien decide formar una banda para conquistar a una Lucy Boynton que enamora. Con música de Duran Duran, The Cure y una decena más, así como también con una buena dosis de grandes canciones originales, es una oda a los ’80 que emociona. Y gran papel el de Jack Reynor, quien se sacude el polvo metálico de Transformers con una de las mejores interpretaciones dentro de una película con sólido elenco.

Deadpool

Deadpool

El 2016 fue un año de grandes apuestas en términos de superhéroes, que quedaron cortas. Uno de guerra civil, apocalipsis y de un duelo épico entre los personajes más famosos del mundo de los cómics. Sin embargo, la mejor película vino por el lado de la más simple y la que más trabajo costó hacer. Deadpool se estrenó en febrero después de años de pedidos de los fanáticos y se convirtió en un verdadero fenómeno. El mayor éxito de taquilla de la saga X-Men, destrozó varios récords gracias a su calificación restringida y la época del año en que se estrenó; catapultó a Ryan Reynolds de nuevo a las primeras líneas y le entregó a 20th Century Fox una nueva franquicia con un gran personaje que habían bastardeado años antes. Todo es merecido, desde luego. Lo que podría haber sido una historia de venganza de manual, se convirtió en una película original cargada de acción y humor, con un actor que se lució en el papel para el que nació y una producción que hizo magia con su bajo presupuesto.

Everybody Wants Some!!

Everybody Wants Some!!

El por qué no llegó a los cines locales el último film de Richard Linklater, dueño de una extensa filmografía que venía de múltiples nominaciones al Oscar para Boyhood, es algo para lo que todavía no encuentro explicación. Así como Dazed and Confused catapultó a una generación de futuras figuras como Matthew McConaughey, Milla Jovovich, Parker Posey, Jason London y más, esta secuela en espíritu también incluye a una gran cantidad de actores en su mayoría desconocidos, que parecerían estar en camino a cosas más grandes, como Wyatt Russell, Zoey Deutch, Blake Jenner y sobre todo Glen Powell, quien realmente se luce. El director captura como nadie el clima de época, con grandes personajes, una excelente banda sonora repleta de clásicos y una historia sencilla rebosante de corazón, que en manos suyas se vuelve de culto.

Sausage Party

Sausage Party

La primera incursión de Seth Rogen y compañía en el terreno animado es una memorable. Tanto él como su socio Evan Goldberg y Jonah Hill concibieron esta historia, que sacude. Los avances llevaban a pensar que se trataría de otra comedia zarpada -lo es- repleta de indirectas -las tiene-, sin embargo su comentario claro e incisivo hacia la religión y las creencias es uno que toma con la guardia baja. Construida con inteligencia, es una película que merece más de un visionado solo para terminar de apreciar algunos juegos de palabras, referencias o chistes. Su elenco de voces es soñado y tiene muy buenas ideas a la hora de pensar el funcionamiento de este micromundo que es el supermercado. Sin conformarse con los caminos conocidos, toma muchas decisiones audaces y se rehúsa a ser predecible.

Hacksaw Ridge

Hacksaw Ridge

Mel Gibson volvió a lo grande. Después de una década en la «cárcel de los directores» y de convertirse por su propia cuenta en un paria en Hollywood, el ganador del Oscar demuestra otra vez que es un gran realizador. Y lo hace con uno de los mejores films bélicos en mucho tiempo, a pesar de que su protagonista no toque un arma. Andrew Garfield se luce como Desmond Doss, acompañado muy bien por un elenco del que quizás se esperaba lo contrario, como los casos de Vince Vaughn, Sam Worthington o Luke Bracey. El tratamiento de la fe puede ser más transparente de lo que se quisiera, pero el guión se luce a la hora de presentar a un héroe de férrea convicción, capaz de conseguir uno de los mayores actos de heroísmo que se hayan visto. Una historia de valor como pocas, es demoledora a la hora de reflejar lo cruento de la guerra. Nadie ha mostrado el uso de un lanzallamas como lo hace Mel, cada bala que se dispara se siente y el combate en la batalla de Okinawa es uno de los más brutales que se haya visto.

Rogue One: A Star Wars Story

Rogue One: A Star Wars Story

El primer spin-off de la famosa saga prueba ser uno sumamente original, a pesar de tratarse de una historia cuyo resultado se conoce hace 40 años. Después de grandes trabajos en Monsters y Godzilla, el realizador Gareth Edwards consigue una notable película de Star Wars que pone el énfasis en lo bélico y en el centro de atención a los rebeldes, mientras que no hay lugar para los jedis aunque sí para la Fe en la Fuerza. Impecable desde lo técnico y audaz en el manejo de los personajes, se construye a partir de un hueco argumental dejado por A New Hope y se afianza como una de las grandes producciones dentro del Universo creado por George Lucas, con una confiada expansión de la galaxia sin necesidad de apoyarse completamente en los episodios previos. Y no le hace ningún daño el tener un final a todo espectáculo, que muestra a Darth Vader por primera vez en pleno uso de sus poderes.

Sully

Sully

86 años tiene Clint Eastwood y prueba su vigencia con un film como este. Es su mano para la cámara lo que convierte una historia de burocracia aeronáutica en un relato apasionante sobre el heroísmo de un piloto, que en una arriesgada maniobra logra salvar a todos los pasajeros y tripulantes de su avión. Lejos de seguir la ruta tradicional de vuelo, la película tiene un dinamismo inusitado, dando saltos entre los distintos actores y puntos de vista que de a poco permiten reconstruir los acontecimientos. El guión de Todd Komarnicki bien podría haberse prestado para el cliché, pero en manos del ganador del Oscar prueba ser una producción que en ningún momento es previsible. Tom Hanks se luce en un papel que conoce demasiado bien, mientras que Aaron Eckhart también tiene la posibilidad de brillar como el co-piloto Jeff Skiles.

Mención Especial – Algunas quedaron afuera por poco, pero no quería dejar de mencionar:

Green Room: Tenso y salvaje, es un film repleto de violencia que sorprende con muchas decisiones audaces y no se contiene ningún golpe. Una premisa simple que se ve convertida en un thriller contenido con muchos sobresaltos y elecciones inteligentes. Patrick Stewart ofrece una buena contrapartida al rol paternal que más se le conoce como el líder de los supremacistas arios, mientras que hay buena labor de todos los involucrados. Es triste que haya supuesto uno de los últimos trabajos del fallecido Anton Yelchin, quien demostró una vez más su versatilidad para todo género.

Zootopia y Kubo and the Two Strings: Dos películas animadas hermosas, que brillan a la hora de abordar tópicos adultos contenidos dentro de relatos infantiles. Muy difícil dejarlas afuera o priorizar Sausage Party en su lugar.