Crítica de Absentia / Ausencia

El marido de Tricia ha estado desaparecido desde hace siete años. Su hermana menor, Callie, viene a vivir con ella cuando se acerca el día de declararlo muerto en ausencia. Mientras Tricia realiza su duelo, extraños eventos empiezan a tener lugar.

Absentia, Mike Flanagan

Aunque dista de ser perfecta, Absentia captura con precisión el tenebroso enigma de una persona desaparecida y los devastadores efectos que se producen en aquellos parientes cercanos al ausente en cuestión. Su presupuesto ínfimo actúa como un arma de doble filo, pero la balanza empuja hacia por el lado positivo. Allá donde se requiere de efectos costosos que no pudo permitirse, el film elige sugerir, jugar con la mente del espectador y volver la pobreza monetaria en riqueza argumental, dejando que los destinos de varios personajes queden plasmados de diferentes maneras, tanto realistas como sobrenaturales.

El flamante film que dio a conocer a Mike Flanagan al mundo está lejos de ser uno de horror per se, es más un thriller con toques sobrehumanos que en su recta final elige usar todas sus cartas bajo la manga para entrar en terreno cenagoso y asustar a la platea con recursos tan básicos como efectivos. Amén del quid de la cuestión -la declaración in absentia del marido de una de las protagonistas-, hay una historia de fraternidad frágil, de adiciones a las drogas, de religiosidad y hasta también de flirteo con un futuro promisorio para una de ellas. Estas tramas y subtramas están manejadas con frescura y animosidad por el realizador, quien se despacha el guión -y, como verdadero hombre orquesta, también su edición- que resulta correcto, potable, sin aires de grandeza ni superioridad en él, sino uno que le sirve para contar un argumento con integridad. El mismo escrito que solidifica la relación de las hermanas Tricia y Callie tiene varias sorpresas en su haber, aunque la mejor de todas se la guarda para ese cierre tan aplastante como sorpresivo. La vuelta de tuerca causa estupor, con un sentimiento muy fuerte y denso de pesar, todo sin grandes necesidades de mostrar sino bajo el claro perfil de sugerir hasta el momento de los créditos.

Gran parte de que Absentia funcione recae también en la fuerza gravitatoria de sus actrices principales, en la apatía simpática de la Tricia de Courtney Bell o la dualidad entre frágil y feroz de la hermana menor Callie de Katie Parker. La relación orgánica entre ellas dos es la columna vertebral del film, ya que la acción se enfoca mayormente en ellas y en el sufrimiento de ambas atravesando una situación con una decisión definitiva que es demasiado difícil de tomar para una de las dos. Si agregamos el cameo del camaleón Doug Jones -un señor que provoca escalofríos de solo verlo y es raro encontrarlo fuera de un disfraz de látex para grandes producciones- el combo está servido.

Dentro de las cantidades de propuestas de horror que llegan todos los años, Absentia es la más radical y minimalista de todas. Un film que demuestra que con muy poco se puede lograr mucho y que un par de elementos bien posicionados lo son todo frente a alternativas que eligen la sangre y el shock value como premisas generales.

7 puntos