Crítica de Ad Astra: hacia las estrellas

El astronauta Roy McBride viaja a los límites exteriores del sistema solar para encontrar a su padre perdido y desentrañar un misterio que amenaza la supervivencia de nuestro planeta.

Ad Astra, Brad Pitt, James Gray

La infinidad del universo siempre intrigó al ser humano y, cuando la Tierra empezó a quedar chica, los hombres miraron hacia las estrellas en busca de algo más, de alguien más. Ad Astra es la incursión en la ciencia ficción de James Gray (Two Lovers), que regresa el género a sus orígenes y se posiciona como una de las mejores películas del año.

Roy McBride (Brad Pitt) siempre soñó con ser un astronauta, con servir a la humanidad en la noble búsqueda de inteligencia en los confines más remotos del universo. Estaba destinado a seguir ese camino. Su padre, Clifford (Tommy Lee Jones), dio su vida por el programa espacial pero, luego de un acontecimiento aparentemente inexplicable, Roy descubre que su padre podría estar vivo, y que estaría relacionado con los acontecimientos que ponen en peligro la Tierra. Viajes en cohete, persecuciones en rovers lunares y el vasto espacio, Ad Astra tiene todos los ingredientes tradicionales de una producción sci-fi, pero bajada a tierra. Gray apuntaba a realizar una película espacial realista, y si bien el resultado queda a medio camino de eso, sin lugar a dudas consigue que el espectador crea que, en un par de años, todo eso será posible.

Ad Astra, Brad Pitt, James Gray

Con una fotografía sensacional a cargo de Hoyte van Hoytema (Interstellar, Dunkirk) y una banda sonora compuesta por Max Richter (The Leftovers, Waltz with Bashir) que pone la piel de gallina, este es un film bello desde el punto de vista técnico. Las imágenes de los planetas, las lunas y el espacio fueron cedidas por la NASA y sirven para poner en contraposición la inmensidad de lo que nos rodea y lo ínfimos que somos. Y si, dicho así es casi una obviedad, pero es refrescante cuando una película del género no intenta evitar esto, lo asume como propio y lo incorpora a la trama. Pero su belleza no se encuentra sólo en las formas, tiene un guion profundo y emocionante, que utiliza todos los recursos de la ciencia ficción para contar un drama humano, pequeño en comparación de todo lo que lo rodea, pero no por eso menos importante.

El elenco merece un párrafo aparte. Donald Sutherland brilla en un papel secundario que tiene muy poco tiempo en pantalla, Tommy Lee Jones aparece a través de filmaciones y recuerdos e interpela y emociona al espectador casi al instante. Ruth Negga demuestra en escasos minutos lo buena intérprete que es, y Brad Pitt realiza uno de sus mejores trabajos, una actuación merecedora tanto de galardones como de reconocimiento. Un personaje poco expresivo pero sufrido y confundido, un hombre que sigue sin saber quién es pero que empieza a descubrirlo en este viaje. En dos meses, con el estreno de esta y Once Upon a Time… in Hollywood, Pitt demostró que sigue siendo uno de los mejores actores de su generación.

Ad Astra es una joya del cine y de la ciencia ficción, que merece ser disfrutada en pantalla grande. Toda una experiencia más que una película. Emocionante, profunda, hermosa… Imperdible.

9 puntos