Crítica de Ben is Back / Regresa a mí

El encantador pero problemático Ben Burns regresa a casa. Su cautelosa madre, Holly, le da la bienvenida, pero pronto descubre que todavía está en peligro

Ben is Back, Regresa a Mi, Julia Roberts, Peter Hedges, Lucas Hedges

Como si fuese una Training Day más dramática y menos barriobajera, Ben is Back aborda la subrayada temática de la drogadicción desde una óptica casera y minimalista, que es empujada por las fabulosas actuaciones de Julia Roberts y Lucas Hedges, hijo del director Peter Hedges.

En la víspera de Navidad, la familia Burns recibe la inesperada visita de Ben, el hijo pródigo que aparece con permiso especial del centro de rehabilitación por las fiestas. Su visita es prematura, y su madre parece extasiada de verlo, no así su hermana menor (Kathryn Newton) o la nueva pareja de su madre (Courtney B. Vance), quienes ven su llegada como una señal de futuros problemas. La primera parte de la película es el típico melodrama en el cual madre e hijo se arremeten el uno contra el otro para controlar lo incontrolable. Hay una falta de intimidad constante para Ben cortesía de una controladora Holly, que en el pasado ha sido bastante liviana con su preferido y ya es hora de que encauce su vida, o lo que quede de ella si el problema de las drogas sigue en aumento. Todo bien hasta ahí, el guion de Hedges padre toca los puntos previsibles, los reclamos y esperanzas, hasta que la familia vuelve a casa de un recital en la iglesia y ve su hogar irrumpido y el perro familiar secuestrado.

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Esta segunda parte abre un nuevo abanico de posibilidades, y el viaje nocturno al cual se ven empujados Ben y Holly acrecienta el interés del espectador. El recorrido en vísperas de Navidad es a través de una ciudad oscura e inhóspita, en una época del año en la cual la soledad y la desesperación se unen para crear un vórtice de malas decisiones y peores consecuencias. Los encuentros que tendrán la dupla sacan a la luz secretos inconfesables que hacen tambalear la relación, o momentos que la solidifican, pero que no deja indemne a la pareja protagónica. Hay detalles de la vida de sus hijos que una madre no tiene que escuchar, y la Holly de Roberts los escucha todos, y reacciona de acuerdo a ellos. Julia sigue encandilando la pantalla, pero son estos papeles dramáticos los que realmente le sacan el jugo a su poderío estelar, y desde August: Osage County no se la veía tan entregada y sencilla, sin muchos aspavientos y con maquillaje reducido. Acá es una madre luchadora, y la relación que establece con el ascendente Hedges (viene de cosechar una nominación al Oscar por Manchester by the Sea) se siente natural, nada tirada de los pelos y con muchas grandes escenas en el camino.

Ya promediado el acto final, las cosas se vuelven más oscuras de lo conveniente y la mano del director se siente mucho, exacerbando los costados más dramáticos del film en busca de unas cuantas lágrimas. El tono sigue siendo realista y la escena final es difícil de ver pero, hasta ese momento, Ben is Back se ganó con creces el tocar ciertos botones en este duro drama con magníficas interpretaciones como estandarte de batalla.

7 puntos