Crítica de Extraction / Misión de Rescate

La misión de un aguerrido mercenario se convierte en una introspectiva carrera de supervivencia cuando lo envían a rescatar al hijo de un narcotraficante.

Extraction, Misión de Rescate, Tyler Rake, Chris Hemsworth

Superhéroe, piloto de carreras, desesperado marinero y ahora, héroe de acción. La carrera de Chris Hemsworth no ha sido una exenta de baches. No todas las grandes -ni las medianas- producciones en las que ha participado han llegado a buen puerto, pues se pierden entre el poco interés de ver, por ejemplo, una nueva Hombres de Negro sin sus protagonistas originales. Claro está, el imponente actor sigue bien metido en el juego, y aunque tarde o temprano se va a tener que despedir -una vez más- del Mjolnir, pronto encontrará aquel proyecto que lo mantendrá relevante durante años venideros. ¿Es Extraction la película indicada para ello? La respuesta es extensa, pero se puede adelantar que, dentro del inconsistente catálogo exclusivo de Netflix, es una propuesta dentro del género más que inspirada.

Aquí conocida como Misión de Rescate, se trata del primer paso como director de Sam Hargrave, un doble de riesgo que, siguiendo el camino de grandes como David Leitch y Chad Stahelski, decidió aplicar lo aprendido detrás cámaras para demostrar que la acción es mucho mejor cuando la cámara deja a las coreografías lucirse. Además, siendo el segundo nombre de mayor peso en el proyecto, Joe Russo (Avengers: Endgame) es quien escribe un guion que se mueve por lugares comunes, siendo el más desvergonzado su punto de partida, pues arranca con un argumento que bien podría ser el de cualquier thriller de Liam Neeson, con un mercenario con sed de redención a quien se le encomienda salvar al secuestrado hijo de un poderoso narcotraficante de Mumbai.

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Por suerte, no deben de pasar ni 30 minutos para que Extraction haga gala de su mayor fortaleza: quien está detrás de cámaras realmente sabe lo que está haciendo. Está claro que Hemsworth no es Keanu Reeves o Iko Uwais, y por eso las impecables escenas de acción optan por la brusquedad que se puede esperar de un actor como el de Thor: Ragnarok, haciendo posible un mundo donde una patada puede hacer que un enemigo atraviese una pared, o que el héroe le haga tributo a su apellido asesinando a alguien con un rastrillo. No se puede ignorar que la banda sonora del experimentado Henry Jackman es un acompañamiento exquisito para los momentos de mayor tensión, especialmente un excepcional falso plano secuencia que arranca con una persecución a toda velocidad, pasa a ser un juego de sigilo en un edificio repleto de gente, y termina con una pelea en las calles donde, además de los asesinos, la mayor amenaza son los vehículos.

No hay mucho que se pueda decir de Hemsworth además de lo bien que se desempeña en las escenas más físicas, pues su conocido carisma está limitado por un insípido guion que pretende ser más serio de lo que realmente es. Naturalmente, no todo pueden ser balas y explosiones, pero uno desea que así lo fuera cuando arrancan los momentos de torpe exposición, aquellos que marcan el punto más bajo de la película pues solo siguen puntos comunes de thrillers del tipo, y no precisamente de los mejores. Su elenco, que incluye a figuras como David Harbour y la ascendente Golsfiteh Farahani, así como al inspirado Randeep Hooda -cuyo personaje brilla en sus pocas escenas-, hacen que tales momentos sean mucho más potables, pero arruinan un producto que bien podría estar entre lo mejor del género en la plataforma, ahí junto a la enorme The Night Comes for Us.

A día de hoy, Extraction ya es un éxito. Desde su estreno se ha mantenido en el top de lo más visto en la N roja, y se espera que sus números sean equiparables -o superiores- a los 85 millones de espectadores de Spenser Confidential. Ciertamente los merece más que aquella… Como respuesta, ya hay rumores que apuntan a una secuela y una precuela. ¿Es buena idea? Solo se puede decir que, mientras las aventuras de Tyler Rake sigan probando que los grandes presupuestos y las ideas de los dobles de riesgo son un matrimonio perfecto, no cabe duda de que hay una prometedora franquicia en camino.

6 puntos