Crítica de Feedback

Un periodista es interceptado por dos enmascarados armados durante su programa de radio y es obligado a seguir el vivo y exponer los secretos de su pasado.

Feedback, Eddie Marsan, TNT, Pedro Alonso

TNT ORIGINAL continúa probando que el contenido propio que crean, si bien no mal encaminado, no termina de cerrar ni concluir en algo más bueno que malo. Para su tercer estreno recurrieron al español Pedro Alonso, quien pudo dirigir su ópera primera junto a una historia que coescribió con el más experimentado Alberto Marini -productor en REC y guionista en El Desconocido-. Feedback plantea una buena idea y suspenso, pero lo pierde y se contradice para el final.

La película se centra en Jarvis Dolan, el conductor de un talk show radial nocturno en el que no teme adentrarse con sarcasmo y opinión en temas sociales importantes. Tres días después de haber sido secuestrado por un grupo neofascista, vuelve a su programa y es interceptado en vivo por dos hombres enmascarados y armados. Con sus compañeros como rehenes, Dolan se ve obligado a seguir las ordenes de sus captores e indagar sobre un hecho de su pasado hasta el punto que confiese y se exponga.

Lo mejor que tiene (y poco le dura) es su trama y ejecución. La tensión se mantiene a pesar de que apenas se sale del estudio, lo que funciona gracias a tres factores: sólidas actuaciones, una estética visual destacable y -en un principio- una historia prometedora. Eddie Marsan (21 grams) lidera con su interpretación de un periodista terco que cree tiene todo el poner, seguido por Paul Anderson (Peaky Blinders) como su compañero en el éxito a lo largo de los años a quien le toca una de las escenas más interesantes de la película. Los rodea un ambiente cerrado, que transiciona entre oscuro y luminoso y que juega constantemente con luces coloridas y reflejos aislados.

Feedback, Eddie Marsan, TNT, Pedro Alonso

Es una pena que lo que en un primer momento adelantaba una crítica política y social, de forma similar al gran episodio The National Anthem de Black Mirror, termine tirando ese potencial presentado en pos de una narrativa enfocada en la venganza y el abuso sexual. Ahí reside el mayor problema de Feedback, no sabe para donde dirigir la historia. Apenas arranca, se explica sin caer en la exposición barata que Dolan es un periodista centrado en la verdad y los temas políticos, entre los que se llegan a mencionar la participación de Rusia en el Brexit, el término de la posverdad y el movimiento pro-aborto. Una vez llegados los encapuchados, la película cambia radicalmente el foco y se centra en el pasado y un hecho que involucra una violación, decisión que toma el protagonismo hasta el final.

Incluso una vez cambiado el centro de la narración, se mantiene la cuestión de que no sabe para qué lado tirar. La tensión se llega a perder en persecuciones poco emocionantes y, a pesar de implementar muertes violentas y casi sangrientas (siempre fuera de cámara), el suspenso nunca vuelve a estar a la altura de como se plantea al comienzo. Si el ritmo no baja y no aburre al espectador, es por los frecuentes picos de acción y las buenas actuaciones de todos los personajes.

Entre tantos aciertos y pasos en falso, el film define su rumbo y se hunde con el mensaje que quiere dar. La idea principal es demostrar cómo dentro de los medios quienes tienen fama y poder pueden salir intactos de «errores» de su pasado. Al ser el protagonista y su compañero personajes tan perversos y mal intencionados, es imposible alentar por su salvación y termina siendo más fácil y humano comprender a los atacantes. Claro que pararse desde el punto del victimario puede ser una manera eficaz de demostrar esa impunidad sin promoverla y justificarla, pero la conclusión, que intenta mantener esa crítica obvia ante la sociedad, acaba dando una definición confusa.

La tercera entrega de TNT ORIGINAL no alcanza a las expectativas que el contenido propio amerita. Las buenas actuaciones la mantienen pero su estética interesante que no sirve de nada, el manejo de la tensión que decae y su contradictorio mensaje final la estancan entre lo apenas safable. En vez de aprovechar el contexto político que construye en sus primeros minutos, se decide por una historia y crítica que en ningún momento aprende a llevar. Feedback tiene buenas intenciones, pero le pesan mucho más sus errores.

4 puntos