Crítica de Five Feet Apart / A Dos Metros de Ti

En esta conmovedora historia dos jóvenes se enamoran, con un pequeño problema: no pueden acercarse a menos de dos metros sin arriesgar sus vidas.

Five Feet Apart, A Dos Metros de Ti, Cole Sprouse, Haley Lu Richardson, Justin Baldoni

Stella tiene fibrosis quística, está entrando y saliendo de hospitales desde que nació y su vida se resume a una estricta rutina de cuidado para seguir viviendo. Pero todos sus esquemas se verán alterados cuando conozca a Will, otro paciente con la misma enfermedad, y juntos enfrentarán los problemas de relacionarte cuando no podes tocar a la otra persona. Five Feet Apart es un drama juvenil que sigue la tradición de The Fault In Our Stars: adolescentes enfermos enamorados y romantizar una enfermedad terrible.

La película dirigida por Justin Baldoni cuenta esta historia basada en la novela de Mikki Daughtry y Tobias Iaconis, una que está plagada de clichés y lugares comunes, que muestra una realidad con la que no se puede relacionar. Los personajes son imposibles, jóvenes bellos y con un cuerpo definido a pesar de sufrir de una enfermedad que les impediría hacer abdominales. Con habilidades que van a ser nombradas y dejadas de lado con la misma facilidad, sin sumar nada a la construcción. Stella (Haley Lu Richardson) es programadora pero también lleva un cuaderno en el que anota las cosas por hacer, Will (Cole Sprouse) hace caricaturas contestatarias pero eso es lo único subversivo de su personalidad.

Five Feet Apart, A Dos Metros de Ti, Cole Sprouse, Haley Lu Richardson, Justin Baldoni

Es una lástima porque las actuaciones de los protagonistas son muy buenas, tanto Richardson como Sprouse son grandes intérpretes, pero no tenían mucho para hacer con estos papeles. En cuanto al aspecto técnico tampoco hay nada destacable, es un capítulo largo de una serie o una novela y con la misma profundidad dramática. De hecho, las escenas que más deberían emocionar están tan pobremente escritas y las líneas son tan previsibles que el resultado, en lugar de ser llanto, son risas. Los personajes secundarios que acompañan a estos trágicos amantes son olvidables: una enfermera espantosamente trillado, un amigo enfermo que desde su primer momento en pantalla se sabe cuál será su destino, padres casi dibujados y una hermana ausente que intentan que sea el disparador de la historia.

Five Feet Apart es una película pensada para una franja etaria muy especifica, con más de 19 o 20 años esta película es casi inmirable. Cae en todos los lugares comunes posibles, abundan los golpes bajos y se vuelve a romantizar una enfermedad grave, dejando de lado lo que debería ser el mayor objetivo de este tipo de cine: generar conciencia.

4 puntos