Crítica de Long Shot / Ni en tus Sueños

Fred Flarsky es un periodista desempleado quien, a través de una serie de graciosas circunstancias, atrapa la atención de la mujer más poderosa del mundo, Charlotte Field.

Long Shot, Ni en tus Sueños, Seth Rogen, Charlize Theron

Hay química entre los dos.

Jonathan Levine y Seth Rogen se entienden, y su tercera película juntos lo confirma. A pesar de que sean más los aciertos que las pifias, al director no se lo puede considerar una garantía total de calidad. Pero en su nueva colaboración junto al actor ratifica que ahí está lo mejor de su carrera. 50/50 ya daba cuenta de una buena capacidad para el humor en tópicos delicados. Una segunda mirada a The Night Before me indicó que estaba en presencia de una destacada comedia navideña que vale la pena revisitar, algo de lo que no me di cuenta en una primera aproximación. Long Shot constata la madurez del realizador y de su protagonista, consolidado como el mejor exponente de lo que es la Nueva Comedia Americana. Y en esta ocasión se suma a la destacada Charlize Theron, a quien su facilidad para el humor, belleza y elegancia convierten en la candidata perfecta para la ocasión. Eso para su director, pero resulta fundamental que haya piel con su compañero de fórmula, cosa que por suerte hay de sobra. Hay química entre los tres.

Me gusta el título Long Shot, que propone algo contrario a la traducción Ni en tus Sueños. Es un término que proviene del juego, del deporte o las apuestas, referido a las posibilidades. Que algo sea long shot significa que es improbable, no así imposible. Contra todo pronóstico, hay cierto porcentaje de éxito. La relación que se entabla entre Fred Flarsky y Charlotte Field, cumple aquello con creces. Él es un periodista antisistema inteligente, apasionado por sus convicciones y gracioso, tan elocuente como desaliñado. Ella es la Secretaria de Estado y futura candidata a la Presidencia, con una imagen y nivel de aprobación por los techos. Distinguida pero accesible, es una fervorosa defensora de sus ideales para un mundo mejor, pero está algo desgastada por sus años en la política, es decir en el arte de los consensos, en el de ceder a ciertos poderes.

Long Shot, Ni en tus Sueños, Seth Rogen, Charlize Theron

El long shot del título se refiere a eso, a la superficie. A los trabajos de cada uno, a sus imágenes diametralmente opuestas. Pero lo cierto es que Long Shot hace una labor impecable a la hora de conectar los puntos donde realmente importa. Por más improbable que sea, la relación entre los dos fluye con absoluta naturalidad. La química entre los dos es clave, así como también lo es la razón de ser para entablar ese vínculo entre ambos. Uno fundado en amor e ideales adolescentes, pero en el conocimiento pleno de la persona que está al lado. El entender al otro y el qué lo hace vibrar, más allá de los cargos o responsabilidades. Long Shot se da de forma orgánica, porque esa relación cuasi-imposible se ata a un pasado de conocer al otro de manera transparente. El quién es, más allá del que llegó a ser.

Y eso solo en lo que se refiere al romance, pero el otro aspecto fundamental es la comedia, donde el guion de Dan Sterling (The Interview) y Liz Hannah (The Post) también sobresale. En tiempos en los que se asumen menos riesgos por temor al off-side, Long Shot busca dar un paso más a la hora de encontrar el humor, uno que es bienvenido. No solo es inteligente y dinámica, sino que puede buscar la risa en terrenos punzantes que otros prefieren mantener a distancia. Hay una gran escena con un grupo de supremacistas blancos –cuyo remate alimenta un par de chistes más-, hay cuestiones recurrentes de sexismo, del rol de los medios o la mirada del otro, todo dentro de una sátira política en clave de comedia romántica, que da el tono perfecto.

Tanto Rogen como Theron tienen suficiente material como para lucirse, con un balance más que apropiado entre los dos personajes y el vínculo íntimo que se forja. Están muy bien acompañados por actores secundarios, como el presidente que encarna Bob Odenkirk (Better Call Saul), con más de un punto en común con Donald Trump, el magnate mediático de Andy Serkis (Dawn of the Planet of the Apes), con más de un punto en común con Rupert Murdoch, o el primer ministro canadiense de Alexander Skarsgård (Big Little Lies), con más de un punto en común con Justin Trudeau. A eso hay que sumar a June Diane Raphael y O’Shea Jackson Jr. con participaciones que suman en cada escena, los dos como confidentes de cada uno de los protagonistas. Con todo a su favor, las posibilidades de que Long Shot funcionase eran altas. Y en tanto que Rogen y Theron brillan, Levine consigue una de las grandes películas de su carrera.

9 puntos