Crítica de Los Prohibidos

Esta es la historia de tres mujeres que trabajan en la Biblioteca del Congreso de la Nación, en donde existe un área de Colecciones Especiales. Allí se guardan los libros prohibidos durante los gobiernos inconstitucionales.

Los Prohibidos, Andrea Schellemberg

Cuando el papel y la palabra como instrumentos que dan sentido a nuestra historia y cultura presentan batalla a la hora de no quedar ni aislados ni olvidados.

El film de Andrea Schellemberg (Santa Lucia, Palabras Pendientes) sigue la vida de Silvana Castro, una empleada de la Biblioteca del Congreso de la Nación a cargo de un área denominada Colecciones Especiales, en donde se preservan los libros prohibidos durante los gobiernos inconstitucionales. La muestra de estos libros fue exhibida al público hasta el 2016, cuando fue suspendida. Silvana, entonces, intentará resurgir esta propuesta junto a sus compañeras en el Palacio Legislativo dentro de un marco político desfavorable a ese tipo de actividades. Si bien ella es, en mayor medida, la protagonista del trabajo llevado a cabo para restaurar dicha muestra, la cámara se distrae también con otros personajes y proyectos dentro de la Biblioteca.

El objetivo del documental se define claramente desde el comienzo. Inicia con un discurso del ex presidente Mauricio Macri que menciona «un número escandaloso», una «estafa» sobre la cantidad creciente de empleados que alberga la Biblioteca. Un número que Schellemberg no discute ni confronta, pero que marca un primer interrogante. Sin embargo, la respuesta dada en el resto de la hora es una abierta, que el espectador formulará por sí mismo. De todas formas, con una pregunta inductiva el objetivo es otro. El número informado sólo sirve de excusa para contar la vida y trabajo de los empleados de esta institución. Y es que el fin está destinado a brindar un documental que se ocupa por mantener vivo aquellos libros prohibidos que se sacaron de circulación o fueron incautados por las dictaduras argentinas, mientras que simultáneamente critica las ausencias y silencios en pleno gobierno democrático, todo dentro de un contexto que mezcla fragmentos de discursos, conferencias políticas y sesiones legislativas.

Los Prohibidos, Andrea Schellemberg

La Biblioteca del Congreso Nacional se presenta como un emprendimiento complejo, vasto, diverso y, al mismo tiempo, específico que sirve de herramienta para «exponer la verdad como compromiso con la realidad». Fuera de esta institución, los episodios sociales aislados que acompañan la historia son representados como otras formas de separación y prohibición aunque, no obstante, al relatarse en tiempos desiguales y sin una voz en off tienen como consecuencia romper con un hilo conductor, por breves momentos desviándose del objetivo propuesto.

Con dirección, guion y producción de Schellemberg, Los Prohibidos se distingue por patentizar la gran experiencia en el género documental y la investigación que ejecuta la directora. El lente de la cámara no tiene una estructura determinada sino que se deja llevar por la rutina de una empleada de la Biblioteca que yuxtapone su vida con su trabajo, de forma que se mantenga viva la memoria como así también se den a conocer las dificultades de dicha organización en la época actual. Ya sea con la restauración de textos en braille, bibliotecas personales, testimonios y silencios, se capta en todo momento una intención de que el espectador se comprometa a abrir los ojos y saque sus propias conclusiones ante la propagandística prédica política.

7 puntos