Crítica de Run Hide Fight

Una estudiante de secundaria usa su inteligencia, compasión y habilidades de supervivencia para luchar por su vida y la de sus compañeros contra un grupo de alumnos que causan una masacre en la escuela y la transmiten en vivo.

Run Hide Fight

Esta es la historia de Zoe Hull (Isabel May), una joven de 17 años que perdió a su madre (Radha Mitchell) por un cáncer y culpa a su padre (Thomas Jane) de su ausencia. Zoe está entrando en una época convulsa, con toda una mezcla de sentimientos que la instan a ser impulsiva y a recordar constantemente la memoria de su progenitora. Un día antes del baile de graduación, mientras los estudiantes de la escuela están ensimismados por la ansiedad del evento, una camioneta con cuatro estudiantes armados y con una bomba choca contra la cafetería. Liderados por el psicótico Tristan Voy (Eli Brown), la violencia es rápida y salvaje. Su misión es simple: compartir su matanza y su manifiesto frente a tantas pantallas como sea posible.

Escrita y dirigida por Kyle Rankin (Infestation, The Witch Files), la película acaba teniendo increíbles momentos de tensión y nos sumerge en un nerviosismo constante. Run Hide Fight es un thriller de acción brutalmente violento y lleno de apuestas, que hace un buen uso de una trama al estilo Duro de Matar en una escuela secundaria. No es un intento de glorificar la violencia ni nada por el estilo, tanto que sus diálogos buscan precisamente condenar esta idea. El inconveniente es que termina por crear un heroísmo, a veces poco realista, a expensas del entretenimiento fácil. La actriz Isabel May es carismática y nos atrapa casi instantáneamente en su papel. Hay un interesante lado humano en ella, especialmente cuando su madre invade sus pensamientos durante algunas secuencias de desesperación o adrenalina. Interpretada por Radha Mitchell, aparece esporádicamente desde el más allá, en varias etapas de quimioterapia, para ofrecer a su hija conversaciones estimulantes en sus momentos más difíciles. Es en dichas ocasiones que la cámara de Rankin crea escenas de acción excelentes y prolijamente filmadas, utilizando una simplicidad que encaja a la perfección en el contexto.

Run Hide Fight

Este thriller ficticio de tiros se hace eco de varias películas anteriores del terror en el aula post-Columbine, antes de distinguirse dudosamente por asumir la perspectiva de una estudiante lo suficientemente fuerte como para defenderse. El uso de un escenario de filmación escolar puede ser demasiado para algunos, pero funciona muy bien al abordar la violencia, los medios de comunicación y las decisiones que se deben tomar en una situación límite. El título del film describe en gran medida las etapas por las que atraviesa Zoe cuando se enfrenta a circunstancias impensadas, en las que lo que está en juego es de vida o muerte.

Cualquier dilema ético planteado por la trama es, en última instancia, nivelado y simplificado por la caracterización amplia y dependiente de los estereotipos del guion. Por tanto, se constituye en una película aceptable a pesar de ser un anuncio risible sobre el creciente aumento del armamento por parte de la población. El elenco es joven, pero capaz de ofrecer lo que se necesita. El resultado final es de acción competente, aunque con tintes de exageración innecesaria. Tiene un personaje central fuerte, un villano carismático y una tensión extremadamente viva que es capaz de mantenerte con los dientes apretados de escena a escena.

7 puntos