Crítica de Spider-Man Far From Home

Nuestro amigable vecino superhéroe decide unirse a sus amigos en unas vacaciones europeas. Pero el plan de dejar atrás al Hombre Araña por unas semanas se desecha rápido, cuando acepta ayudar a Nick Fury.

Spider-Man Far From Home, Tom Holland, Hombre Araña, Peter Parker

Luego de Avengers: Endgame, el universo de Marvel quedó bastante desorganizado: aquellos que habían desaparecido con el chasquido de Thanos volvieron a la vida cinco años después y tuvieron que adaptarse a un mundo que había avanzado sin ellos. Peter, además, tiene que enfrentar la pérdida de su mentor e intentar, aunque sea por un momento, ser un chico normal. Spider-Man: Far From Home es la última película del héroe arácnido y es una digna secuela a la primera entrega: con grandes aventuras, actuaciones y un villano que se gana su lugar entre los mejores del MCU.

Luego del «Blip» -como bautizaron al haber desaparecido y el posterior regreso gracias al chasquido de Hulk-, todos aquellos que volvieron intentan acomodarse. La película explorará algunos aspectos de esto, quizás el mayor interrogante que había quedado de la última película del MCU, a través de Peter (Tom Holland) y casi todos sus compañeros de clase. Luego de un año más que agitado el curso se irá de viaje a Europa, pero no serán vacaciones del todo relajantes. Jon Watts vuelve para dirigir la continuación y demuestra, una vez más, que es la persona indicada para estar detrás de cámara. Siguiendo con ese amor comiquero, pero agregándole todo lo necesario para que sea la continuación de Avengers: Endgame, Far From Home explora una nueva faceta de Peter Parker cuando se lo ve luchar con la responsabilidad que siente tras la muerte de Tony. Además, en ese viaje su único objetivo es decirle a MJ (Zendaya) sus sentimientos.

Spider-Man Far From Home, Tom Holland, Hombre Araña, Peter Parker, Mysterio, Jake Gyllenhaal

Pero las cosas no salen para nada como las había planeado, con Nick Fury (Samuel L. Jackson) intentando contactarlo desde antes de que partiera de Queens. A su llegada a Europa, encuentra misteriosos monstruos creados por elementos que destruyen las ciudades y a un nuevo héroe. La presentación de Quentin Beck, luego bautizado Mysterio (Jake Gyllenhaal), es el verdadero comienzo de la película, hasta ese momento puede sentirse un poco lenta, no por eso menos efectiva. Se toma su tiempo para presentar a los personajes y, de hecho, es el fuerte del film, la importancia y el desarrollo que se le da a cada uno y las relaciones entre sí. En este nuevo héroe, que asegura provenir de otra dimensión, Peter encuentra una especie de mentor, un apoyo que pensaba haber perdido. Busca en forma desesperada una conexión como la que tenía con Tony.

Enfrentando su responsabilidad como héroe y sus ganas de ser un chico disfrutando de las vacaciones, en esta película Tom Holland demuestra, una vez más, ser un actor increíblemente versátil. Además, la química con Jake Gyllenhaal es maravillosa, cada una de las escenas que comparten son un placer de ver. Mysterio es un personaje muy importante en la historia de Spider-Man y el nominado al Oscar le hace honor: se adueña de la pantalla y el carisma que le aporta a esta nueva incorporación del MCU lo coloca entre las mejores figuras de esta nueva etapa.

La película está cargada de humor pero no le teme al drama o a jugar con los sentimientos de los espectadores, las escenas de acción son maravillosas y el CGI es impecable. Spider-Man: Far From Home hace de cierre y, al mismo tiempo, de apertura de una nueva etapa de Marvel, cosa que queda más que clara con las escenas a mitad y post-créditos.

8 puntos