Crítica de The Little Things

Un sheriff y un detective de homicidios deben colaborar juntos para intentar dar caza a un astuto asesino en serie.

The Little Things, Jared Leto

La importancia está en los pequeños detalles. Una de las conclusiones más célebres del género detectivesco, acuñada por el famoso Sherlock Holmes, se repite en reiteradas ocasiones en el film que ahora nos ocupa: The Little Things. Aunque para decepción de muchos, aquí no tiene ninguna relación con lo que usualmente se la vincula dentro del género ni tampoco con el procedimiento de una investigación policial.

El film escrito y dirigido por John Lee Hancock (Saving Mr. Banks, The Alamo, The Founder) es una producción que se encuentra muy influenciada por la labor de David Fincher y sus obras insignia dentro del género, como Zodiac y Se7en. La premisa de hecho es muy similar: ambientándose entre fines de la década del ’80 y los ’90, un asesino serial de mujeres lleva años cometiendo crímenes y la Policía no da con su paradero. El espectador puede detectar desde los primeros 30 segundos los paralelismos con Zodiac, momentos en los cuales Hancock no tiene ningún reparo a la hora de filmar prácticamente el mismo «opening», viéndose este modificado solamente por el cambio de canción.

Y ese es el principal problema de esta propuesta. En su afán de querer equiparar el calibre de una producción de Fincher, a Hancock le sale el tiro por la culata y su película termina por ser una simple propuesta más del género. No es mala en lo absoluto, pero sin dudas que no será un film de aquellos que logran hacerse de un gran prestigio en su género. Hancock bebió mucho del aclamado cineasta y le sumó su perspectiva a The Little Things. Se podría decir que realizó un experimento fílmico y brindó una propuesta distinta a las que se suelen encontrar en la mayoría de los thrillers psicológicos policiales.

The Little Things, Denzel Washington

Esto es porque en realidad es una película atípica en su clase. Todo lo que hemos visto en diversos thrillers policiales, como las nombradas anteriormente o El coleccionista de huesos, tienen siempre el mismo eje: seguir pistas, tensión, suspenso, incógnitas y finalmente el desenlace. Eso acá no sucede, o al menos no de la manera a la que estamos acostumbrados. Dichos elementos están presentes en el film pero de manera algo desordenada, el guion por momentos confunde al espectador, siembra dudas en la audiencia, muy bien planteadas y desarrolladas como para generar la intriga suficiente, pero por desgracia nunca las termina por resolver de manera concluyente, lo que hace que toda la culminación resulte demasiado ambigua.

A nivel elenco es brutal, siendo protagonizada por nada más y nada menos que tres ganadores del Premio de la Academia como son Denzel Washington (Training Day), Rami Malek (Bohemian Rhapsody) y Jared Leto (Dallas Buyers Club). El siempre genial Denzel es quien se lleva las palmas, personificando a la perfección la vida de un exdetective abrumado por sus traumas y demonios del pasado. Malek lleva adelante su rol de detective de manera correcta, sin ningún aspecto que resaltar particularmente. El caso de Jared Leto es un tema aparte. Su interpretación es de muy alto nivel y supo componer a la perfección los rasgos característicos de un psicópata, pero por momentos se siente sobreactuado.

Por último, en los apartados técnicos la película cumple con lo justo. La paleta de colores utilizada es muy similar a la que podemos encontrar en otros films sin llegar a generar esa atmósfera opresiva que sí existía en Prisoners, para citar un ejemplo. Los planos por momentos tienen cortes muy bruscos y ello lleva a la confusión cuando se hacen elipsis temporales. La banda sonora de Thomas Newman, quien supo componer para importantes títulos como 1917 o The Shawshank Redemption, aquí luce apagado, sin vida, casi ausente a excepción de momentos puntuales donde su labor ayuda a elevar el ritmo de la situación que se desarrolla.

Una propuesta que se queda a mitad de camino, The Little Things no pasará al recuerdo del fanático de los thrillers policiales. Un producto promedio que pudo ser mucho más, original en su planteo y notable en sus actuaciones, pero unos tres escalones por debajo de otras obras destacadas del género. A fin de cuentas, es para resaltar la impronta que buscó imprimirle John Lee Hancock, quien logró dar un giro a las temáticas y planteos que por regla general suelen seguir las producciones de esta índole.

6 puntos