Crítica de The War with Grandpa / En Guerra con mi Abuelo

El abuelo Jack se muda con la familia y Peter se ve obligado a renunciar a su dormitorio. Para recuperarlo, Peter trama con sus amigos una serie de bromas. Sin embargo, el abuelo no se rinde fácilmente.

Sin lugar a dudas, Robert de Niro es ya una marca registrada, una figura aún convocante y un talento más que versátil para hacer de cada papel una clase de actuación. La recién estrenada En Guerra con mi Abuelo (The War with Grandpa) encuentra justamente su punto más fuerte y hasta su columna vertebral en la simpatía, compromiso y los gestos faciales con los que De Niro deja su marca cuando se vuelca a la comedia. Esta película estrenada por Prime Video y dirigida por Tim Hill (Alvin y las Ardillas; HOP: Rebelde sin Pascua), el también guionista y productor del peculiarmente adorable Bob Esponja, es claramente un producto familiar y se nota que su director sabe cómo vincularse con un público más bien infantil.

Basada en la novela juvenil homónima del premiado escritor estadounidense Robert Kimmel Smith y guionizada por la dupla conformada por Tom J. Astle y Matt Ember (Epic; Home), la historia arranca con la disconformidad y resignación del joven Peter (Oakes Fegley, Pete’s Dragon) ante el arribo de su abuelo Ed (De Niro), quien se muda con la familia de su hija y toma posesión del cuarto de su nieto. Peter se desahoga con su grupo de amigos, que no gozan de mucha “popularidad” en el colegio, para terminar urdiendo un plan para recuperar su habitación: declararle la guerra a su abuelo en pos de recuperar su territorio. De ahí en más, todo será chistes y gags continuos, comedia física, desencuentros y casualidades, palabras en clave y muchos remates con muecas graciosas.

Todo quedaría en estos chistes de trampas de ida y vuelta y de comedias de domingo por la tarde, de no ser por las dignas actuaciones de un reparto talentoso. A nieto y abuelo, los acompañan la mamá de la familia, Sally (Uma Thurman, Batman y Robin; Pulp Fiction) la devota hija de Ed, que termina siendo la principal víctima colateral de este secreto armisticio infantil que ocurre en su casa y al igual que el actor que encarna a su padre, Thurman desarrolla sus encantos, su simpatía y sus dotes cómicos para lograr un tierno y correcto rol; Christopher Walken (Catch Me if You Can; Batman Returns), aparece con toda su frescura y picardía símil al videoclip de “Weapon of Choice” para interpretar al amigo y cómplice de De Niro; y aunque las interacciones de sus personajes no gocen de mucha inspiración resulta simpático verlos junto a Cheech Marin (Spy Kids; From Dusk Till Dawn) conformar un trío de jubilados sin preocupaciones, a quienes se le suma la participación de Jane Seymour, la recordada Doctora Queen, como otra aliada de Ed. Este grupo de la tercera edad tiene su contraparte en Peter y sus tres amigos Steve, Billy y Emma con quienes se enfrentarán cuerpo a cuerpo y a través de infantiles estrategias. Y así queda planteado este campo de batalla donde todo resulta ser bastante liviano.

Incluso por momentos se asemeja a un capítulo de sitcom familiar clásica, pero resulta entretenida si uno asume que está frente a un producto sin mayores pretensiones que divertir sanamente; porque tampoco se puede destacar un gran trabajo en las moralejas y enseñanzas que se pueden desprender, más que el amor fraternal en una familia totalmente funcional. Una comedia blanca, liviana con clichés y gags ya vistos pero que no deja de resultar entretenida y familiar gracias a su reparto convocante y carismático; desde los Fockers hasta acá, es uno de los abuelos más dignos y simpáticos que interpretó el gran De Niro. La acción en esta guerra es bastante pacífica pero es, también, una linda y muy naif peli hogareña que puede ofrecer un buen momento con los más chicos.

5 puntos