Crítica de Un sueño hermoso

Se centra en los últimos años de la vida de Alejandra Podestá, una joven del barrio de Agronomía con condición de enanismo, que experimentó aceleradamente el pasaje del anonimato a la fama, y que años más tarde fue tristemente olvidada.

Un sueño hermoso, De eso no se habla, María Luisa Bemberg, Tomás de Leone, Alejandra Podestá, Marcello Mastroianni

La imagen de una cajita musical, sobre la que se posa una pequeña muñeca con forma de bailarina de ballet, abre el nuevo documental de Tomás de Leone (La muerte no duele, El aprendiz). Dicha figura, encantadora pero frágil, condensa perfectamente los años finales de la vida de Alejandra Podestá, una joven de «talla baja» quien, tras encontrarse con un aviso en una revista que rezaba «María Luisa Bemberg necesita una enana», tuvo la oportunidad de abandonar fugazmente su vida gris, sin ninguna expectativa futura junto a su controladora madre y sin la presencia de su padre, y ocupar el rol protagónico en un film de la prestigiosa directora de Momentos (1981) y Camila (1984). La impronta de la realizadora y su posicionamiento estético/político resultaron fundamentales, ya que su lucha feminista y su permanente interés por narrar historias de mujeres fuertes, que se corrieran del estereotipo y se abrieran paso en un mundo no pensado para ellas, fueron factores clave para que Alejandra tuviese su chance en el cine.

El film en cuestión fue De eso no se habla (1993), basado en la obra del mismo título escrita por Julio Llinás, y contó con la participación del mítico Marcello Mastroianni (La dolce vita, 8 ½, Una giornata particolare). El italiano interpreta el rol de Ludovico D’Andrea, un inmigrante que llega al pueblo en el que vive Charlotte -representada por Alejandra-, una joven brillante que sufre la discriminación de los habitantes de la zona y a la vez es sobreprotegida por su madre -rol que ocupa Luisina Brando-. Ludovico no carga con los mismos prejuicios ni comparte la misma visión de los pueblerinos. Esto lo lleva a no tener ningún reparo sobre sus sentimientos por Charlotte y a no ocultar su enamoramiento. Resulta muy interesante el modo en el que De Leone recupera la trama de la película, ya que a partir de esta da cuenta de cómo el entrecruzamiento entre ficción y realidad -para ser más precisos, la contraposición entre ese falso cuento de hadas en el que la libertad era un tema central y una vida real marcada por la represión materna y el ensimismamiento-, resultó extremadamente abrumador para Alejandra.

Un sueño hermoso, De eso no se habla, María Luisa Bemberg, Tomás de Leone, Alejandra Podestá

Adentrándonos en la construcción formal del documental, podemos mencionar varias decisiones interesantes. La idea de organizar el relato a partir de diversos testimonios -entre los que sobresalen los de la productora Lita Stantic, el asistente de producción Alejandro Maci, el director de fotografía Felix Monti y la directora de vestuario Graciela Galán-, resulta acertada no solo por la participación de quienes hablan en la realización de De eso no se habla, o por los detalles curiosos que estos puedan aportar, sino también por los diferentes puntos de vista e interpretaciones que exponen. Cabe destacar los testimonios de Juan Carlos Rodríguez, Cristian Medrano y Beatriz Colavita -otros actores con condición de enanismo que participaron en la película-, quienes brindan datos impactantes respecto a la distancia que Alejandra mantenía con ellos, así como también detalles vinculados a la relación entre ella y su madre, e información sobre sus últimos días de reclusión y depresión. En la misma línea de recursos narrativos apropiados se hallan las imágenes de archivo -que van desde recortes de diarios y revistas, entrevistas grabadas para televisión o radio, hasta fotografías del rodaje del film-. A través de estos elementos nos acercamos a asuntos de suma importancia como el contundente posicionamiento ideológico de Bemberg, la situación emocional de Alejandra tras ser seleccionada para el film, su condición física luego de ser operada, y finalmente a las diferentes formas de difusión periodística de su asesinato en 2011 -una gran resolución aquí es la forma de distanciarse de esos discursos amarillistas y tendenciosos por parte del director del documental-.

Podemos señalar dos decisiones un tanto malogradas por parte de De Leone: por un lado la inclusión de dramatizaciones que no suman nada al relato -y que además se sienten descolocadas dentro del tono de sobriedad informativa del documental-. Luego está la ausencia de un argumento central. Más allá de una mayor presencia de la figura de Alejandra, también es cierto que en determinados pasajes María Luisa Bemberg se convierte en el centro del argumento, como también lo es por momentos el rodaje de De eso no se habla. De todos modos, ninguna de estas determinaciones atenta contra la calidad de la obra en su totalidad. Un sueño hermoso se consolida como un documental cautivador, con un manejo de la información responsable y que además es consciente de sus propias limitaciones -esto puede apreciarse en su corta duración de 63 minutos-. Tomás de Leone logra restablecer la memoria de una actriz que no solo padeció la estrepitosa transición del secreto al reconocimiento para luego caer en la soledad y el desamparo, sino que además sufrió el olvido mediático y colectivo luego de ser cruelmente asesinada a la corta edad de 37 años. El femicidio sigue sin resolución hasta la fecha.

8 puntos