Crítica de Wonder Woman / La Mujer Maravilla

Antes de ser la Mujer Maravilla, ella era Diana. Criada en una resguardada isla paradisíaca, cuando un piloto norteamericano se estrella en sus costas y le habla de un virulento conflicto masivo que se desarrolla en el mundo exterior, ella deja su hogar, convencida de que puede detener la amenaza.

Finalmente el Universo Cinematográfico de DC Cómics ha logrado traer su primera gran película, hablando siempre en términos cualitativos, lo que es una noticia importante para los espectadores y fanáticos de la casa editorial. La otra novedad, quizás más importante, es que quien ha llegado a salvar el barco en pleno hundimiento es una mujer. Una que después de 75 años se gana merecidamente su adaptación para la pantalla grande. Wonder Woman demuestra que el cine de DC está vivo y que una mujer es capaz de hacer justicia sin responder ante nadie.

No sería correcto decir que la primera transposición de la princesa amazona tiene como punto sobresaliente el corroborar que la lucha feminista parece, desde hace ya un tiempo, haber generado la conciencia en las grandes productoras del cine de Hollywood de que el clásico rol de la mujer es arcaico y hasta insultante, al no dar la importancia correspondiente a sus continuos intentos por lograr la igualdad en una sociedad patriarcal. Claro que es lo que más repercusión puede provocar, pero aún así estamos en presencia de un relato que no solo tiene como protagonista a una mujer, sino que es una película en donde el género femenino demuestra que sabe estar a la altura de las circunstancias e inclusive superar las expectativas.

Este feminismo no se caracteriza por ser más que el género masculino. Inclusive en ciertas escenas de corte melodramático, donde Steve Trevor (Chris Pine) enseña a Diana las correctas formas de proceder en sociedad y las relaciones, da cuenta de la mentalidad machista que ha dominado desde los comienzos del cine; pero es un feminismo donde la superheroína no depende de nadie y que si puede hacer las cosas por sí sola sin dudas lo hará, más allá de que pueda recibir una ayuda siempre bienvenida.

Patty Jenkins (Monster) se convierte en la primera realizadora en dirigir una producción de este género y logra que una película de superhéroes protagonizada por una mujer sea tan entretenida y bien narrada como cualquier otra. Wonder Woman se aparta del tono apesadumbrado y sombrío de Man of Steel (2013) y Batman v Superman: Dawn of Justice (2016), con un humor medido y una trama sólida al contrario de Suicide Squad (2016). Diana Prince no conoce los conflictos internos como sí Bruce Wayne y Superman, por lo que el relato se dedica mucho más a desarrollar el lado heroico y justiciero que a fin de cuentas es lo que siempre los ha caracterizado.

Si la película de Jenkins decide emparentar su tono con el Universo de Marvel, es para lograr esa cuota de esperanza, ligereza y regocijo que no ha podido llevar a cabo el DCU. De todas formas, el realismo que forma parte de los films de DC se hace notar cuando, a lo largo de la narración, la idealista princesa descubra que la guerra no implica buenos contra malos ni que los únicos que sufren son los soldados. Su inocente mundo se derrumba frente a la terrible verdad de que no siempre podrá salvar a todos.

Ante la intención de seguir una línea clásica, la directora no logra evitar caer un los típicos clichés del género. Especialmente en el segmento final, cuando se da la típica confrontación, es en donde el elemento fantasioso genera una incómoda mancha dentro de lo que había sido un film más bélico y sucio; batalla en la que el uso exagerado de un flojo CGI -alevoso durante algunas escenas que se ven realmente perjudicadas- resta levemente credibilidad a la misma, recordando que igualmente la producción no contó con el presupuesto habitual de obras de este tipo.

Gal Gadot, la modelo devenida en actriz que ya había hecho su presentación como la amazona en Batman v Superman, confirma lo que se había visto, que fue una gran elección para encarnar a la Mujer Maravilla. Seria, comprometida y serena cuando se lo requiere, ofrece un buen trabajo a la hora de ser la mujer de armas tomar que necesita el mundo. Wonder Woman parece inmune frente a los cañones apuntados contra el DCU y los crónicos perjurios hacia sus películas. Con su estilo clásico y avasallador, regala al universo de DC el apoyo que necesitaba con urgencia para que sus planes no se vinieran a pique definitivamente. Batman y Superman necesitaban la vuelta al héroe tipo, al justiciero. Quien vino a salvarlos fue ella, la Mujer Maravilla. Y ya no es una ironía sino una realidad.

estrella35