Crítica de Charlie’s Angels

Cuando una joven ingeniera descubre el comienzo de una peligrosa tecnología, los Angeles de Charlie son llamadas a la acción y ponen su vida en riesgo para salvarnos a todos.

Charlie's Angels, Elizabeth Banks, Kristen Stewart, Ella Balinska, Naomi Scott

Elena es una ingeniera y programadora que trabaja para una gran compañía, pero su labor no es respetada por sus superiores y no son escuchadas sus advertencias sobre el posible peligro de Calisto, un dispositivo que revolucionará la energía pero que puede ser utilizado como arma debido a una falla, lo que la lleva a buscar ayuda por otro lado. Charlie’s Angels es la nueva película escrita y dirigida por Elizabeth Banks (Pitch Perfect 2), que retoma el mundo creado por Ivan Goff y Ben Roberts. Una historia predecible, con desarrollo casi chato de los personajes y la sutileza de una patada en los dientes, esta «nueva versión» no pasará a la historia.

Cuando Elena (Naomi Scott) busca la ayuda de esta agencia, no sabía que su vida correría peligro. Su mundo cambiará para siempre desde el momento en que los contacte. Luego de un intento de asesinato, quedará bajo el cuidado de Jane (Ella Balinska) y Sabina (Kristen Stewart), dos ángeles que ya habían trabajado juntas en una misión en Río de Janeiro, un año atrás. Bajo las órdenes de Bosley (Banks), intentarán recuperar todos los dispositivos de Calisto para arreglar la falla y evitar que sea vendida en el mercado negro como arma.

Charlie's Angels, Elizabeth Banks, Kristen Stewart, Ella Balinska, Naomi Scott

La película tiene todo lo que que debería tener este tipo de historias y sin embargo no funciona. El guion es básico, aburrido; en cierto momento Jane llora por la posible pérdida de Sabina, aparentemente su nueva mejor amiga y la hermana que nunca tuvo, pero esta relación jamás fue desarrollada, pasaron de se compañeras a hermanas en un cambio de escena. Está repleta de frases hechas y, para una película que se jacta de ser feminista, le falta mucho. Las mujeres siempre tenemos hambre, nunca nos escuchan, no les costó nada pensar que yo era la traidora. Todas las líneas, supuestamente empoderantes, son más de lo mismo y para ser una película escrita y dirigida por una mujer, no se corre de la fantasía masculina por la cual empezó esta franquicia. Ninguno de los ángeles se aleja de las normas hegemónicas, la sexualidad del personaje de Stewart es apenas sugerido en una escena y la forma de enseñar que el personaje de Scott es una chica «distinta», es mostrando que sus uñas están mal pintadas.

Las escenas de acción son divertidas, pero por cada una de esas hay otra que da vergüenza ajena. Esto se ve ya al principio de la película: una escena emocionante donde se ve a Jane y Sabina en acción e inmediatamente después un montaje de mujeres sonrientes haciendo diferentes actividades, que podría pasar por una publicidad de tampones. Las protagonistas no están mal dentro de sus papeles, pero estos están tan pobremente escritos que tampoco es decir mucho. Charlie’s Angels es la definición de película pochoclera de domingo, esa que se ve cuando no hay nada más. Ah, un par de cameos post-créditos son simpáticos.

4 puntos