Crítica de Werewolves Within

Después de que una tormenta de nieve atrapa a sus residentes dentro de la posada local, el guardabosques recién llegado Finn y la trabajadora postal Cecily deben tratar de mantener la paz y descubrir la verdad detrás de una criatura misteriosa que ha comenzado a aterrorizar a la comunidad

En enero del 2021, en el Festival de Tribecca, se veía por primera vez la segunda película del norteamericano Josh Ruben (Scare Me): Werewolves Within. Basada en el videojuego del mismo nombre de Ubisoft y Red Storm Entertainment, Ruben realiza una película de terror con un tono sarcástico y cómico, muy similar al de The Wolf of Snow Hollow de Jim Cummings (Road Thunder). Y es que ambas películas podrían ser hermanas: las dos transcurren en pequeños y aislados pueblos en Estados Unidos, donde los espectadores nos divertimos al ver personajes estereotipados por la ingenuidad e ignorancia de los estadunidenses, explotados al máximo, que se enfrentan a una serie de asesinatos. A diferencia del trabajo de Cummings que juega con el gore, la violencia y un protagonista con problemas de ira, Werewolves Within parece una versión un poco más familiar, con un protagonista que es “demasiado bueno” y donde el director nos muestra sangre en la justa medida para pasar por las salas de cine en horario familiar.

La primera parte de la película es entretenida y me atrevería a decir encantadora, mostrándonos por un lado la gran química entre el guardabosque Fin (Sam Richardson), y la cartera Cecily (Milana Vayntrub) coqueteando con canciones de los noventa mientras juegan tiro al blanco con hachas en un bar desocupado. Y, por otro lado, conocemos también a los caricaturescos y burlescos vecinos que se van a convertir también en nuestros sospechosos y rápidamente victimas de los asesinatos. Tras este inicio prometedor llegamos a la mitad de la cinta y el espectador está más enfocado en la dinámica entre los vecinos, entendiendo las acusaciones y tensiones alrededor del oleoducto, que en la trama alrededor de los asesinatos. Paradójicamente esto resulta siendo uno de los elementos más interesantes de la película, ya que más que concentrarnos en un villano, vemos como estos excéntricos personajes terminan mostrando su naturaleza egoísta mientras que persiguen a toda costa sus propias motivaciones, ambiciones o venganzas hasta el punto del asesinato. Al final las escenas más entretenidas no son el descubrimiento y la aparición del licántropo, sino la locura entre los mismos vecinos, porque Werewolves Within es una película con dos monstruos: el posible hombre lobo y la sospecha y división dentro de la comunidad.

Pero hay que admitir que a pesar de lo entretenida que resulta la película, está lejos de ser perfecta. Al quedar todos encerrados en la posada, la película se queda estancada con una serie de chistes forzados y cayendo en volver demasiado clichés a sus personajes, que terminan careciendo de originalidad -como la pareja gay- o teniendo apariciones efímeras e inútiles para la trama -como la investigadora y ambientalista interpretada por Rebecca Henderson, quien es mencionada en muchas ocasiones, pero tiene escenas cortísimas-. Adicionalmente, tal vez por una decisión de edición o de dirección, da la impresión de que la película termina desperdiciando la primera parte que pasó presentando los personajes, solo para asesinarlos tan rápidamente que al final el espectador ya ni sabe -ni le importa- quién queda vivo.

Werewolves Within es una película que debe abordarse con las expectativas adecuadas. Si bien la película, obviamente, intenta mantener el horror y el humor de los monstruos en un equilibrio, la verdad es que se inclina mucho más hacia la comedia y funciona mejor de esa manera. Cualquier susto genuino se atenúa con el tono y ritmo cómico, así que los fanáticos que buscan un verdadero horror pueden sentirse decepcionados. La película no es ni horror puro ni comedia tradicional y en mi opinión eso es lo divertido. Werewolves Within le pide al espectador que se relaje y se divierta con sus personajes y el misterio de los lobos que llevan dentro.

7 puntos