Crítica de ¿Yo Te Gusto? No Perdonarás

Nati vive con sus padres y su hermano Seba en un barrio marginal. Cuando ella descubre que sus padres tienen una deuda que no pueden pagar, intenta unirse a los hombres de una banda de delincuentes para conseguir el dinero.

¿Yo Te Gusto? No Perdonarás, Edgardo González Amer

Nati vive con sus padres y su hermano en Lugano, la familia tiene una deuda que parecen no poder saldar nunca y los chicos se unen a una banda para intentar ayudar. Escrito y dirigido por Edgardo González Amer, ¿Yo te gusto? No Perdonarás es un drama marginal que por momentos recuerda a otras cosas que ya hemos visto pero lo hace con estilo propio. Una historia cruda y bien construida que por momentos se excede en el morbo.

La adolescencia no es una etapa fácil, mucho menos si se vive al borde de la pobreza. Nati (Martina Krasinsky) es desafiante, se enfrenta a toda autoridad que se le cruce, empezando por Mary (Leticia Bredice), su madre. Dueña de un bar que apenas puede mantenerse de pie, el personaje de Bredice es de los mejores de la película, una mujer que esperó a su marido mientras estuvo en la cárcel, teme todos los días que sus hijos corran la misma suerte. Coquetea con Nacho (Marco Antonio Caponi), un carpintero de la zona y cliente que le ofrece todo lo que su marido no puede. En este panorama, la rebelión de Nati es inminente y termina uniéndose a una banda que comete robos no muy trascendentes, pero todo se complica cuando decida desafiar a otra figura de autoridad, el Yuca (Daniel Aráoz), el capo del barrio y de la banda.

Con grandes actuaciones, la película en ningún momento parece estar haciendo mímica de la marginalidad ni de la vida en los barrios carenciados. La interpretación de Martina Krasinsky es excelente y retrata a la perfección los cambios que atraviesa su personaje. Esto, por supuesto, también refiere al momento más complicado y morboso de la historia, cuando de un drama pasa a ser «rape and revenge» de una manera más que abrupta. Es complicado mostrar estas escenas en el cine y, por lo general, pueden ser polémicas, pero el problema en ¿Yo te gusto? es que parece revictimizar y regodearse en la violencia del hecho para justificar la ira y venganza de Nati.

Una película nacional sorprendente, buena en líneas generales e incomoda, tanto en el buen como en el mal sentido.

7 puntos